|
Sobre el Régimen Penal Juvenil y sus
motivaciones
22/07/09
Por Claudia Cesaroni
(APe).- El miércoles 8 de julio el Senado de la Nación
aprobó en general un proyecto de Régimen Penal Juvenil,
que se aplicaría a los adolescentes de 14 a 18 años.
Como se recordará, esa semana la Cámara de Diputados resolvió
no sesionar, así como otros organismos oficiales, con motivo
de la expansión de la gripe A. El Senado, por decisión
de su presidente Julio Cleto Cobos, sesionó igual. El 8 de julio,
día previo al feriado nacional por el Día de la Independencia,
y al “asueto sanitario” resuelto para toda la Administración
Pública Nacional, no había nadie en las gradas, ni prácticamente
periodistas que registraran el debate. La sesión se inició
a las 14.48 y finalizó a las 18.10. Se trataron muchos otros
asuntos, además del Régimen Penal Juvenil, por lo que
no se le deben haber dedicado a su debate más de dos horas.
Los proyectos que se tomaron en consideración fueron los de la
senadora Perceval del Frente para la Victoria, que se unificó
con el de la Senadora Escudero, del Partido Justicialista y del Senador
Morales, de la UCR.
La Senadora Perceval representa a la provincia de Mendoza, en la que
fueron condenados a prisión perpetua tres adolescentes por delitos
cometidos antes de los 18 años de edad. Uno de ellos apareció
colgado en una celda de aislamiento, en junio de 2005. La Senadora Escudero
representa a la provincia de Salta, en la que, en tres hechos sucedidos
en 2005 y 2008, fallecieron quemados y asfixiados 13 adolescentes menores
de 18 años en dos comisarías (diez en la Comisaría
20 de Orán, y tres en la Comisaría del Aeropuerto). El
Senador Morales representa a la provincia de Jujuy, donde los adolescentes
privados de libertad están alojados en unidades de adultos, bajo
la custodia de personal penitenciario. Todas estas situaciones -perpetuas
a menores, alojamiento de adolescentes en comisarías y establecimientos
penitenciarios- están prohibidas taxativamente por normas de
jerarquía constitucional. Sin embargo, los chicos condenados
a perpetua siguen presos; los pibes de Salta, muertos; los presos en
comisarías y unidades penitenciarias, padeciendo malos tratos
y pésimas condiciones de detención.
Y a pesar de todo, los senadores y senadoras aprobaron, en general,
una iniciativa con el argumento de que el objetivo es “proteger”
a los y las adolescentes, para que no se los siga privando de libertad
“sin garantías”.
Lo que se encubre con eufemismos es que la norma aprobada permite que
se apliquen penas de prisión a los adolescentes a partir de los
14 años. Hoy esa edad está fijada en 16 años. Por
debajo de los 16 años hoy un adolescente no es punible. ¿Los
meten presos de todos modos? Pues eso es lo que hay que seguir denunciando.
Ningún/a adolescente menor de 16 años, haga lo que haga,
debe estar privado de libertad. En cada caso en que un/a adolescente
menor de 16 años esté involucrado en un hecho dañoso,
o en que tenga derechos vulnerados, deben intervenir las oficinas de
protección de derechos que creó la Ley 26.061, sancionada
por el parlamento democrático en el año 2005. No importa
que tenga 10, 12 ó 15 años.
No existe ninguna norma internacional que obligue a establecer la edad
mínima de punibilidad, o de responsabilidad penal, en 14 años.
El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas
ha dicho con claridad: “Los informes presentados por los Estados
Partes ponen de manifiesto la existencia de un amplio margen de edades
mínimas a efectos de responsabilidad penal. Varían desde
un nivel muy bajo de 7 u 8 años hasta un encomiable máximo
de 14 ó 16 años.” (Observación General 10
(2007) “Los derechos del niño en la justicia de menores”).
En un país como el nuestro, que tiene fijada esta edad mínima
en 16 años... ¿Por qué insisten en bajarla a 14?
¿Por qué utilizan argumentos falaces para justificar esta
decisión? No se entiende, salvo que se explique como una medida
de puro castigo. Justamente, eso es lo que desnuda la Senadora Escudero,
cuando comienza su intervención en la Sesión del 8 de
julio con las siguientes palabras: “Señor presidente: quiero
empezar recordando ese 1º de abril de 2004 cuando ochenta mil ciudadanos
marcharon al Congreso de la Nación pidiendo seguridad y entregaron
un petitorio en cuyo Punto 4, al final, se solicitaba la modificación
del Régimen de Imputabilidad Penal de los Menores. El día
27 de abril comenzamos a trabajar en el tema desde la Comisión
de Seguridad Interior...”.
Si se trata de contentar a Blumberg y sus petitorios, no encubran esa
motivación con falacias. No están protegiendo los derechos
de los pibes y las pibas. Están legalizando su encierro
Estimado Atilio Alvarez,
Por supuesto. El material de la Agencia de Noticias tiene la finalidad
de lograr la mayor difusión posible. Unicamente solicitamos que se
cite la fuente.
Atentamente,
Paula Tierno
Agencia de Noticias Pelota de Trapo
_____________
|