| Infancia
y Juventud recibe constantemente cartas de felicitación, saludo
y opiniones.
No podemos transcribirlas todas, aunque las hemos contestado una por una. En representación de todos los visitantes publicamos cuatro de ellas de distintos lugares y variados remitentes. Agradecemos a todos los que han entendido que éste es un sitio de intercambio y comunicación. |
| 2002 |
| Sr.
Director
De Infancia y Juventud – Revista en Red- Este
es el clamor desesperado de una anciana de setenta y nueve años
que al final de su vida se ve estafada y robada por quienes más
debieron protegerla, en los que siempre confió y respetó,
y en la confianza y respeto hacia ellos formó a sus amados hijos.
Le hablo de aquellos funcionarios y profesionales que no guardan un recto
proceder en la función que le ha sido asignada y de las Instituciones
creadas para resguardo de la familia, cuya misión sería asesorar
y guiar a personas con problemas y desgraciadamente hacen todo lo contrario.
Lo que le han arrebatado a mi hijo también nos lo han robado a los abuelos, ellos eran nuestra alegría, el sol de nuestra ancianidad, ahora son menores legalmente desaparecidos. Y me siento estafada porqué en momentos en que mi Patria está atravesando esta trágica situación económica es vergonzosa e indigna la manera en que se despilfarra el dinero que a todos y más a los ancianos jubilados nos cuesta tanto aportar para pagar sueldos a funcionarios y profesionales que si trabajaran a conciencia causarían menos daño. Temo no poder ver que alguna vez la justicia sea JUSTICIA de verdad y que no siempre el justo sea el castigado, porque criar un hijo como un hombre de honor y de trabajo, de nobles ideales y de corazón puro no es obra de un día, eso solo se logra con mucho amor, con la constancia del trabajo diario en un hogar donde reina la ternura, la honradez y los buenos ejemplos. Cuando veamos a menores en problemas, pensemos en los funcionarios y profesionales que con su proceder incorrecto han contribuido a FABRICAR esas víctimas de gran parte de esta sociedad actual. Le saluda atentamente
Primavera Luisa Prado
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Excusas recibidas y aceptadas |
Córdoba, 23 de julio de 2002. |
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