¡Hola! Aquí estoy de vuelta.. Revisando los libros de mi
abuelo.Pasó tiempo, ya crecí y ahora los saco sola. O los
bajo de la web, que manejo mejor que el abuelo. Pobre! A veces lo ayudo cuando
se hace mucho lío.
Esta semana el Abu estaba nervioso y hablaba de un
registro con miles de familias que están esperando ser papás de un hijo
adoptivo. ¡Qué lindo que es eso! ¡Qué bueno para los nenes y para ellos!
Decía que por culpa de un decreto mal hecho todo se
había vuelto “kafkiano”.
Le pregunté que quería decir esa palabra y me contó que
un señor llamado Franz ( que debe ser el sobrenombre de Francisco ), en
tiempos de mis bisabuelos, escribía cosas muy raras, que todavía yo no podía
entender .
Me dijo que una vez me iba a leer un cuento de Kafka, y
que muchos jueces ( alguno son sus amigos) tendrían que leer “El Proceso” .
Seguro que se los va a regalar, porque el Abuelo siempre regala libros.
Me dejó con las ganas y me puse a buscar.
Encontré “Ante la ley”,
que algo tendrá que ver con lo que el abuelo contaba. Ese pobre
campesino esperó toda la vida lo que a él, solamente a él, le
correspondía. Y no se lo dieron.
Ahora entiendo por qué el Abu le decía “kafkiano” al
decreto sobre adopción.
Cuando sea grande, no quiero ser como ese guardián.
Quiero ser como un portero que abre las puertas para
todos pasen, sin empujarse, en la adopción y en muchas otras cosas.
yo